una azafata de altos vuelos

Aumentar tanto el tamaño de sus pechos ha cambiado la vida de esta azafata considerablemente y la compañía de vuelo donde trabaja se está planteando seriamente despedirla; primero porque en cualquier momento le puede explotar una teta por la presión y segundo porque tiene que ir de lado por los pasillos, con esos dos melones iría golpeando las cabezas de los pasajeros y no es plan. También ha dejado de confesarse porque cada vez que quiere juntar las manos se topa con dos pelotas de carne, pero todos estos pequeños inconvenientes no son nada en comparación a lo contento que está su chico, ¿que mayor prueba de amor que darle esto a tu pareja?.

VÍDEOS PORNO RELACIONADOS