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la abuela fue monja y lesbiana

por krista el 05-05-2010

Una tarde en casa, me disponía a descansar y a reposar, pues no me estaba sintiendo muy bien cuando de pronto tocan la puerta, al abrir me encuentro a mi linda nietecita a quien tenía mucho sin ver, fue una grata sorpresa y la alegría me invadió.

- Hola Abuelita! Como estas?

-Hola hijita linda, yo estoy muy bien, estas hermosa mírate ya eres toda una señorita, cuéntame como estas? Que sorpresa tenerte por aquí ven aquí, dame un abrazo.

Las dos se funden en un abrazo profundo, cargado de mucho amor…

-Abu, sabes bien que estoy aquí a escondidas de mi madre, no quiere que venga a verte y mientras dice esto, baja la mirada y se podía notar la tristeza que la embargaba.

-Ven mi cielo, no te preocupes, no hay problema ya estás aquí, yo te protejo si viene la ogro de tu madre y le guiña el ojo, a lo cual las dos ríen.

-Abu, porque nunca te vemos, porque no me explicas que es lo que sucede, la verdad vine aquí esperando una respuesta de tu parte, no es posible que siendo nuestra propia familia, mi mama este tan enfadada contigo, porque tanta lejanía, nunca hablamos nunca vienes en navidad, nunca compartimos nada contigo.

Se giro ofuscada con rabia y confundida, esperando que aquella anciana le explicara esa actitud

-Además –agrego la nieta- yo me siento a gusto cuando estoy contigo Abu, me divierto mucho, me encantan tus cuentos, sin hablar de tu comida, eres un encanto, quiero compartir mas contigo, anda Abu por favor te lo pido de corazón explícame que es lo que pasa o mejor dicho que fue lo que paso.

- bien mi niña, creo que ha llegado la hora de contarte, ya eres una mujercita y siento que ya puedes comprender lo sucedido,

La abuelita buscó unas galletas y jugo de naranja en la nevera, sabía perfectamente que era el favorito de su nieta, acomodo la merienda en una bandeja y se dispusieron a caminar a una salita de estar que daba con el patio trasero de la casa, un sitio bastante agradable y tranquilo para hablar.

Mientras disfrutaban del aperitivo, comenzó la anciana con una historia, que en el fondo de su corazón quería contársela desde hace mucho tiempo.

-hija -pronuncio la anciana- esto que te voy a contar es lo que la vida me ha permitido vivir, es fabuloso pues tenemos tiempo y galletas, mi cielo lo que te pido es que me permitas relatarla sin interrupciones, y que además te exijo que me escuches hasta el final.

A lo que su nieta con cierto asombro e intriga respondió de inmediato

-claro Abu, escúpelo que soy toda oídos.

La anciana sonrió negando con la cabeza por la forma tan peculiar que tienen los jóvenes

-Hija por si no lo sabes, hace un mes cumplí 68 años

La nieta intento interrumpir, pero la anciana hizo un señal que callara y escuchara

Primero que todo debo decir, que cuando tenía 20 años, ingrese a una congregación de hermanas religiosas, mi mama estaba feliz, aun recuerdo esa felicidad que esbozaba su rostro, mi padre por el contrario estaba enojado, decía que como era posible que perdiera mi tiempo en con una puñado de viejas amargadas, reprimidas y un montón de insultos, a los que mi madre los mandaba a callar.

Lo cierto es, querida que fue justamente en el convento donde descubrí exactamente lo que me apasionaba, y lo que me hacía sentir viva, estuve alrededor de 18 años siendo religiosa, si cuentas tenía aproximadamente 38 años, cuando me retire.

La nieta interrumpió de nuevo, y esta vez la anciana le permitió hablar

-Abu, perdona pero según lo que me dices, no tengo que ser una experta en matemáticas para saber que mi mama tiene 34 años, y no es posible, que hiciste, te escondiste, ah ya soy nieta de un padre, o de un obispo, jaja..

-Calla déjame continuar, dijo esto frunciendo el ceño con cierto disgusto por lo que acababa de decir su nieta

-La verdad es que cuando estaba en el convento, descubrí el amor, me enamore de un ser maravilloso y no fue fácil de asimilar, ya que primero mi condición, mis votos no me lo permitían, además que de la persona de la que me enamore era otra religiosa.

En ese momento los ojos de la anciana miraron al suelo con gesto de tristeza, mientras que la nieta abría la boca de manera descomunal ante tal confesión, llevándose las manos poco a poco las manos a la cara impresionada, anonadada ante tal confesión.

Continuó la anciana

Hija, nunca me había fijado en ninguna mujer, ni siquiera esa idea paso ni en el mas malsano pensamiento de mi mente, lo cierto es que desde el día que nos besamos todo cambio, me di cuenta que mi vida religiosa no era lo que deseaba, que lo que deseaba en realidad era estar con ella vivir con ella, pero mi bella, ya sabes siempre es rico soñar pero la realidad era otra, imaginar lo triste que se pondría mi madre, la decepción la mataría sin hablar de mi padre el mas machista de los hombres.

Pero sabes, una noche me levante y me dirigí a la capilla, y me dispuse a hablar con Dios

Al entrar agache la cabeza y solo pude pronunciar

- Dios mío, padre mío, perdona mis pecados y mis injurias, pero en este momento no siento que lo que me estas permitiendo vivir sea un delito, por primera vez en mi vida siento amor, el más puro de los amores, soy feliz padre mío, en lo más profundo de mi corazón soy feliz! Dios mío, ruego a ti y a tu infinito amor, que me permitas vivir esto que me grita mi cuerpo mi alma, amarla a ella. Y lo que restaba de noche llore y llore hasta quedarme dormida en la silla.

Lo cierto es hija, que yo sentí que por medio de esa petición Dios me permitió compartir con ella ese con ella ese amor que sentíamos, sabes aun me pregunto cómo sucedió, pero lo cierto es que nos cambiaron a ambas a una casa de retiro, que no tenia quien la atendiera, y ahí vivimos por un año, con Dios de testigo de nuestro amor, fue uno de los años más felices de mi vida, créeme, a pesar de que al principio fue difícil de asimilar que era lesbiana, pero solo estar con ella cualquier duda, cualquier miedo se disipaba, vaya que si amaba a esa mujer.

Se levanto la anciana del asiento, y camino unos pasos hasta la ventana y continúo relatando

Pero una noche de abril, se fue así sin más, se fue!! y no pudo evitar llorar.

La nieta estaba petrificada en el sillón, no sabía si correr abrazarla o dejarla continuar, hasta que se decidió abrazarla.

La anciana, seco sus lagrimas, llevo a la nieta al sillón, se sentó también ella y continuo hablando,

Mi niña, fue algo muy dura de confrontar, lamentablemente sufrió un accidente de tráfico del que no pudo salvarse, fue muy doloroso, después de su partida volví a la casa principal del convento, trate de ponerme al corriente, pero no fue posible mi desconsuelo era demasiado, la madre por intentar ayudarme me sugirió que me fuera a trabajar en una de los colegios donde varias hermanas trabajaban de maestras, administradoras, me dijo que eso me sentaría bastante bien.

Jajá!! es gracioso recordar las cosas y los enredos de la vida, - reía la anciana- la nieta solo se limitaba a escuchar con atención.

Me fui al colegio, los primeros meses fueron difíciles, pero luego ya cogí el ritmo, la gente era muy agradable, solidaria ya al año ya tenía muy buenas amistades, los niños eran fabulosos realmente me sentía feliz, por lo menos sentía que podía seguir con mi vida.

Pero el amor y sus hilos - hizo una pausa la anciana – Me encargaron de las inscripciones para los niños que venían para preescolar, sin buscarlo y por sorpresa ese día vi a una mujer, que me cautivo, no le hice mucho empeño y trate de ocupar mi mente en otros pensamientos, pero igual irrumpía en mi tranquilidad, dejándome petrificada solo con sentir la frescura de su mirada serena, sus gestos, su voz, realmente me cautivo y no pude resistirme a sus encantos.

Resulto ser representante de una de las niñas que venían a estudiar al colegio, al principio fue normal nuestro trato, pero con el paso de los meses nuestra amistad iba aumentando, siempre estábamos juntas, organizábamos eventos para el colegio, cantábamos las misas, cualquier diligencia, cualquier actividad ella estaba dispuesta a ayudarme.

Fue inevitable enamorarme de ella, su presencia me hacia feliz, recuerdo la tarde de nuestro primer beso, estaba lloviendo no pudo irse a su casa, la pequeña se quedo dormida en sus piernas y yo la invite que la acostara en el cuarto de huésped, las acompañe, ella con su hijita en los brazos cuando llegamos y la acostó sonó un trueno espeluznante, la luz se fue, y ella no puedo evitar saltar del susto y abrazarme muy duro, a lo cual yo también la abrace.

Me perdí en su olor, y no pude evitar acariciarle el cabello, acercarme más a ella, hice que el abrazo fuera más profundo, sin saber como de un momento a otro nos estábamos besando, fue un beso tierno, recordarlo se me eriza la piel.

Al volver en sí, ella se separo de mi, mas asustada que hace unos minutos, nerviosísima, diciendo cosas que no entendía, como reprochándose, yo por mi parte estaba nerviosa también con una sensación en mi estomago difícil de describir.

"Perdóname, perdóname de verdad no sé que me paso…" era lo único que logro pronunciar.

Vaya que es muy cierta la frase de recordar es vivir.. suspiro profundo la abuela y prosiguió

Después de ese día cambiaron muchas cosas, nos distanciamos un poco, ella se sentía muy mal, pero solo fue cuestión de tiempo el amor estaba presente y crecía aun mas y mas.

Yo ya no podía seguir con esta farsa, no podía seguir mintiéndome, ya para ese entonces mis padres habían fallecido, y decidí salirme del convento, no sin antes buscarla y decirle lo que tenía pensado

Recuerdo que hablamos, yo me sincere le dije de mis sentimientos y de la necesidad que tenia de estar con ella, la verdad sentía que mi alma, mi ser me pedía a gritos estar con ella, y también era consciente del riesgo que corría al decir todo aquello, mas sin embargo me lance, no esperaba del todo que lo entendiera, es mas en un momento llegue a pensar que saldría corriendo.

Pero no podía esperar más, ella también se sincero conmigo, me dijo que también sentía que me amaba, que aunque algunas veces con sus amigas o compañeras sintió sentimientos que iban mas allá de la amistas, era la primera vez que sentía algo tan profundo por otra mujer, que no la juzgara por no saber manejar esa situación.

Le dije, que había decidido irme del convento, que regresaría a mi casa por el momento y que buscaría un trabajo en mi ciudad natal, ella no hizo más que asentir con la cabeza…

A los días, me fui a mi cuidad, en busca de una vida nueva, al poco tiempo encontré trabajo, me sentía normal, aunque a veces me agobiaba recordándola, soñaba con el día que la volvería a ver, aunque algo me decía que eso nunca pasaría.

Y un día sin más, llego a mi vida, ella me fue a busca, fue increíble, fue toda una sorpresa, toco a mi puerta, Salí con desanimo, al verla sentí que todo alrededor se borro solo estaba ella, ahí frente a mí, corrí la abrace, quería que ese contacto nunca acabara, lloramos, reímos..

me dijo:

"Se muy bien que esto es una locura, pero es la locura mas bella que me ha pasado en mi vida, se también que aunque nunca pensé decir algo así, aquí estoy, y te pido desde lo mas profundo de mi corazón que vivas conmigo, que seas mi esposa y yo tu esposa" y susurro Dios, me siento como niña de 12 años"

Te podrás imaginar hija la escena, fue algo hermoso, yo grite de la emoción, me abalance sobre ella, la bese le dije que si, que era lo que más anhelaba, que la amaba que la deseaba.

Después del momento de éxtasis, de entregarnos por primera vez en cuerpo y alma, recordé a su bebe. Y no dude en preguntar que cual era su idea, que donde estaba la pequeña.

Ella dijo, encontré una casa preciosa donde estaremos cómodas las tres, abrí una tienda donde perfectamente puedes trabajar conmigo, yo escuchaba sus palabras y era todo un sueño hecho realidad.

Y así fue mi niña, y así es que estoy aquí, en esta maravillosa casa, viviendo con la mujer a la que amo.

Ya va abuela, no entiendo nada, como que vives con – la nieta hizo una pausa, como queriendo organizar las ideas- ósea que patricia es tu pareja?

Mi Niña, no te refieras a Patricia de esa manera, ella es tu verdadera abuela corazón, ella es la mama de Vivian tu madre…

Queee?? –dijo Lorena, mi nieta- mi abuela es patricia, Abu porque tanta mentira , no lo puedo creer..

Mi cielo espera no hay mentiras, solo se oculto la verdad que fue diferente, mi niña, lo que pasó fue que cuando mi patricia y yo comenzamos a vivir juntas tu mami tenía unos 7 años, y nos veía como dos mamas, pero era pronto para ella y no entendía lo que estaba pasando, aunque siempre fuimos muy sinceras con ella.

Cuando Vivian llego a la adolescencia, en el colegio los niños de su edad la acosaban con preguntas sobre su madre, incluso llegaban a molestarla diciéndole cosas como que su mama era lesbiana y otras expresiones despectivas, y ya un día no soporto mas y vino con nosotras.

Hablamos, le explicamos, se enojo con nosotras porque no se lo habíamos dicho antes, pero bueno la verdad nosotras nunca se lo ocultamos.

Interrumpió Lorena, pero Abu, y el papa de mi mama que paso con el?

Hija la verdad yo no sé, nunca supe quien era, lo que si no me queda duda es que fue un patan que abandono a Patricia y la dejo a su suerte, volviendo al tema hija.

Ahora mi cielo, la verdad de que porque tu madre no nos visita, es porque se apena de que su madre este con otra mujer, y cuando se caso fue la última vez que estuvimos juntas y felices, porque en todo este tiempo nos conocemos porque ha venido cuando Patricia se ha enfermado, o te hemos ido a visitar cuando ella está en aprietos.

Cuando naciste, le exigí a patricia ir, a pesar de que Vivian se sintiera incomoda.

Cielo para no hacer largo el cuento, ella se distancio mucho de nosotros, pues tu papa no ve muy bien esto, perdona que te lo diga se que no tengo derecho del todo, pero todo esto es demasiado injusto, ahora cariño dime, que piensas tu, como te sientes con todo esto que te estoy comentando.

Bueno Abu, dijo Lore, no me esperaba nada así, es toda una historia que aun no asimilo del todo, pero creo que es lo mas fabuloso que he escuchado, tengo dos abuelas, que luchanhan luchado por amor, pero sabes Abu voy a hablar con mi papa el no tiene de..


Antes de terminar la frase llego Patricia. Y al verla corrió y la abrazo..

Mi niña bella, que grande estas, estas echa todo una señorita, y abrazándola efusivamente, y ese milagrisimo mi amor, como esta tu mami?

Bueno patricia -lore se queda callada- perdón abuela

Patricia la miro extrañada y miro clavándome los ojos, que han estado hablando, ahí María que hiciste.

Y dijo Lorena, nada abuela ella solo me dio la explicación que mi mama nunca quizo darme, y quiero decirte que aunque es todo una sorpresa, estoy feliz porque su historia es fascinante, es muy romántico aunque la abuela Maria omitió muchos detalles jajaja y yo que me sentía mal porque sentía cosas por una compañerita

Cóooomo? dijo patricia, y las tres reímos.

Nos abrazamos felices por el encuentro.

Lorena se separo de nosotras, y dijo:

Abuelitas la verdad no me parece nada justo que estemos separadas, yo las adoro a ambas, ahora que se la verdad voy a hablar con mis padres y les voy exigir que me dejen venir a verlas

Y así culminó esa velada, cenamos juntas, luego fuimos al cuarto de huésped a acomodarle la habitación a lore, le deseamos feliz noche y paty y yo nos fuimos a nuestra habitación.

Ya en la cama, dijo patricia, no puedo creer que le hayas contado a Lore todo, pero ya era justo y estoy feliz que este aquí

Igual yo mi paty, estoy feliz de que ella esté aquí, y más feliz por verte tan radiante tan contenta, y siguiendo el instinto me acerque pícaramente y la bese, mientras le susurraba al oído, mi amor porque estamos hablando tanto, tenemos tanto tiempo que no tenemos una noche de pasión, que se me está olvidando.

Ríe Patricia, Ahí María nunca cambiaras siempre serás la misma te amo preciosa, y me besa

Y me dispuse a colocarme encima de Patricia besándola con tanto amor y a la vez mucha pasión, fui despacio acariciando su cuello, bajando a sus pechos, a su vagina, que hasta ella misma se sorprendió, pero es que la repentina llegada de Lorena, hablar del pasado encendió en mi la llama del deseo que Patricia no dudo en corresponder.

Nos entregamos mi patricia y yo, como la primera vez, la noche estuvo llena palabras de amor, de caricias, de besos, de lamidas, de puro amor donde la humedad de nuestros cuerpos renovó los votos de amor, de entrega que habíamos prometido, nos olvidamos de todos los dolores y achaques de nuestra edad y fuimos de nuevo una sola.
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Tags:    relatos eroticos   abuelas   monjas   lesbianas   recuerdos  


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