mi prima, yo y una charla por chat
por krista el 26-12-2011

Yo me llamo Javier, tengo 18 años, soy moreno, de ojos claros, mido 1,87 y tengo el pelo castaño.
Todos los años cuando tengo vacaciones, nos juntamos en casa de mis tíos unas semanas.
Mi tía, hermana de mi mamá, tiene una hija (mi prima) que se llama Laura. Ella tiene 18 años, el pelo oscuro y ojos azules, mide 1,68, es flaquita, tiene tetas grandes, redondas y un buen culo.
Lo que les voy a contar, sucedió hace 2 meses. Estábamos en casa de mi tía, terminamos recién de almorzar y me fui a ver TV. Al rato llega mi prima Laura y se sienta junto a mí en el sofá. Ella vestía con una polera con tirantes bastante delgadita y de color Calipso. Estábamos en silencio, hacía mucho calor en ese día, cuando ella me dice:
-Javier, ¿no tienes calor?
-La verdad si, un poco.
Ella se notaba acalorada
-Me voy a quitar la polera – dijo -
Yo no pude evitar mirarla, se sacó la polera y tenía puesto un bikini algo escotado, muy sexy, que le hacía ver muy bien. Era bien flaquita pero con unas tetas grandes muy lindas, que con la transpiración, le brillaban.
Yo me puse un poco nervioso, luego me dijo:
-¿Te pasa algo?
-No, nada -le respondí-
-Ah, ok, entonces me iré a bañar a la piscina.
Se paró y se fue.
Toda esa noche me quede pensando en su cuerpo lindo y sus tetas hermosas.
Al día siguiente, estaba yo tomando desayuno, llega mi tía y me dice:
-Puedes darle esta camisa a Laura, que se le quedó en la playa
-Si claro -le dije-
Fui a su habitación, entré y ella estaba en ropa interior, sentadita usando el computador. Le pedí perdón y ella se puso rápidamente una bata. Me salí de inmediato de su habitación, Le iba a cerrar la puerta pero me dijo:
-Espera.
-Que, que pasa.
-Nada, pásame mi camisa.
-Ah, sí, ten -se la pasé-
-Nunca más vuelvas a entrar sin tocar la puerta antes
-Perdón, no era mi intención verte así (yo estaba un poco avergonzado y a la vez excitado)
-No, no te perdono, pero para que te perdone, lo más justo es que si tú me viste semi-desnuda, tú debes quitarte un poco de ropa para que quedemos en las mismas condiciones, solo así te perdono.
-No lo haré.
-¿Que no?
-Esta bien, lo haré.
Me empecé a quitar la polera, ella no sacaba sus ojos de encima mío, ni yo de sus tetas que se veían aún más grandes en ropa interior.
-Ahora los pantalones -me dijo-
Me los quité lentamente y me quedé en bóxers, ella podía notar un pequeño bulto en mi bóxer, ya que estaba un poco excitado de verla así.
Noté que se puso un poco nerviosa y me dijo:
-Ya vístete y ándate, estas perdonado
-Ok
Mientras me vestía ella usaba el computador.
Me estaba yendo de la pieza cuando Laura me dijo:
-Javier, espera
-¿Que quieres ahora?
-Es que le estoy contando por chat a mi amiga lo que acaba de suceder.
Sonrojé un poco le contesté:
-¿Y qué dice?
-Dice que a ella también le gustaría verte semi-desnudo jejeje.
-Nah, imposible. (De todos modos estaba un poco excitado)
-Dice que si te sacas la polera, ella también se la saca jaja.
-Mmm… Ok, pero solo eso.
Laura puso cara de asombro y dijo:
-Pero que atrevidos jeje.
La amiga de Laura se llamaba Catalina, ella era rubia, de ojos claros, unas tetas de porte normal, pero redonditas, medía 1,72, era bastante alta, flaquita pero con buen culo. Catalina tenía 18 años.
En ese momento Laura ponía la webcam, al igual que Catalina. Cuando ya nos podíamos observar y escuchar por el computador, Catalina me dijo:
-Ya pues, quítate la polera, jejeje.
-Ya va
Me la saqué y pude notar que Laura y Catalina me observaban con cara de gusto.
-Que guapo -dijo Catalina-
Yo solo sonreí
Laura dijo:
-Ahora tú, Cata, sácate la polera.
Catalina se la empezó a sacar de a poco, muy lento y de repente, de un tirón, se la sacó por completa y pude ver que usaba un sostén rosado muy lindo y que dejaban que se vea parte de sus tetas en la parte del escote.
Verla así me excito mucho, tanto que Laura notó que se levantaba algo en mis pantalones y rió.
Luego Catalina dijo:
-Ummm que es ese eso que se ve en tu pantalón jaja.
Laura me miró. Yo sonrojé, me excite más y dije:
-Debe ser un efecto de la cámara.
-Jejejeje -rieron las dos-
-Dale, quítate los pantalones -dijo Catalina-
-No -le respondí- ¿y Laura se va a quedar ahí tapadita con la bata?
-Sii, Laurita, quítate la bata, o si no esto se acaba -dijo Catalina poniendo cara de penita-
-Mmm.. Ok, pero solo si tú Cata te quitas el sostén y Javier los pantalones.
-Ay noo -dijo Catalina- me da vergüenza sacármelo… Voy a apagar la webcam.
Yo no quería que la apagara, ella me excitaba mucho, pero la apagó, entonces yo le escribí “Cata, pon la cámara, si la pones, me quedo completamente desnudo y no tienes que sacarte el sostén”.
En ese momento, Laura se puso nerviosa porque ella nunca había visto a un hombre desnudo. Catalina escribió “jejeje, está bien, la pondré ”.
La prendió y estaba ella un poco mas colorada que antes y con una mano que no se veía en la cámara y que parecía estar a la altura de su conchita, pero eso era lo que yo pensaba, quizás estaba con otra cosa en la mano y yo lo estaba mal pensando.
-Ya desnúdate si no quieres que vuelva a apagar la cámara -dijo Catalina-
Yo empecé de a poco a bajar mi mano, desde mi cuello, por mi abdomen, llegando al elástico de los bóxers. Laura y Cata me miraban atentamente, lo que me excitaba más, y las dos sonrojaban, se les notaba calientes.
Empecé a bajarme lentamente los bóxers, ya se me veía un poco de vello púbico, seguían mirándome fijamente, sigo bajándomelos, hasta que se asoma mi pene, en un porte razonable, ya que yo estaba bastante excitado. Las dos pusieron cara de sorpresa. Catalina, que ya había
visto más penes, dijo sonriendo:
-Wow, que grande que lo tienes, jeje.
Yo me reí, termine de sacarme los bóxers y los tiré lejos. Laura ni se movía, solo miraba mi pene.
En eso, Cata dice:
-Laurita, di algo
-Jeje, pues, que grande y lindo lo tienes primo.
-Y por qué no se lo chupas -dijo Cata sorpresivamente.
A Laura se le desfiguró la cara cuando dijo esto y respondió:
-¿Qué? Pero de que hablas, somos primos, eso no se hace, ya, vístete Javier, yo me voy a vestir.
Pero yo lo dije rápidamente:
-Laura, yo se que debes pensar que es extraño, pero yo creo que no hay ningún problema con que me lo chupes.
Ella me miraba a los ojos y yo a ella, despreocupándonos de que Cata nos miraba. En eso Laura se acercó, acercó su mano y toco mi pene, luego sacó la mano con un poco de miedo y Cata dijo:
-Dale, sigue.
Yo ya había olvidado que estaba mirando Cata, mire hacia el computador y me di cuenta que se había sacado el sostén y se estaba tocando las tetas, yo no podía creerlo, era realmente una diosa, unas tetas redonditas, perfectas con su pelo rubio que caía sobre sus hombros y su cuerpecito tan flaquita, me excitó demasiado, tanto que mi pene se movió un poco y rozó los labios de Laura que estaba muy cerca sentada. Nos miramos nuevamente con Laura pero esta vez, ella tomo con su mano mi pene, y con movimientos algo dificultosos para ella, me empezó a masturbar y dijo:
-Mmm, que rico se siente ah? jeje
Yo solo le sonreí.
Cata, que se estaba masturbando mientras nos veía dijo:
-Dale, chúpaselo
Laura me miró, soltó mi pene y lentamente lo metió en su boca, pero yo se lo saqué y le dije:
-Si quieres chupar, debes excitarme más.
Laura se enojó, y se paró para vestirse, pero se arrepintió, miró hacia mi y se desnudo completamente.
Cuando la vi desnuda, sentí algo que nunca había sentido, su cara de inocencia, sonrojada, flaquita, un culito que te mata, unas piernas perfectas y unas tetas grandes, redondas, pezones rosaditos y su mirada tímida, se arrodilló y empezó a chupármelo, era algo inexplicable, su lengua recorría cada centímetro de mi pene, lo sacaba y lo volvía a chupar, con una mano me lo sostenía y con la otra se manoseaba las tetas y a ratos se metía un dedo por su conchita, que estaba depilada y muy mojadita. Cata gemía de placer por lo que veía. Mi mano, sobre la cabeza de Laura, y mi mirada hacia el techo. Cuando sentí que iba a eyacular, explotar de placer, tomé la cámara, la acerqué a la cama para que Cata vea, tomé a Laura y la tiré sobre la cama, la tenía toda, sola para mi, sus tetas, su cuerpo, su conchita. Me acosté con ella y se sentó sobre mi, se lo metí en su conchita y empezó a saltar, era un placer difícil de explicar, inalcanzable.
Yo miraba sus tetas como saltaban, se las tocaba y miraba su cara de placer.
De repente, por la puerta de la habitación, que estaba a espaldas de Laura, entra mi tía, Marta, la madre de Laura. Laura me miró con cara de susto y dejó de saltar, trató de taparse con la sábana y yo también me tapé, hubo unos segundos de silencio, Cata apago la cámara y mi tía tenía cara de sorprendida y asustada a la vez, se sentó y comenzó a hablar:
-Esto es inaceptable. Mi propia hija está siendo penetrada por…. mi… sobrino -estaba sonrojando, me miró, miró a Laura, y continuó- creo que tengo que llamar a tus papas Javier, y tu papá Laura, que irá a decir. No se muevan de acá.
Se paró lentamente y salió.
Yo miré a Laura, estaba muy asustada, la abrasé y nos quedamos así un rato.
A los pocos minutos, sucedió lo mas inesperado, volvió Marta, pero sin mis papas y con una ropa que me sorprendió. Traía una camisita blanca algo apretada y escotada, una faldita muy corta y lo más impresionante, andaba sin nada de ropa interior y se le veía un poco el culo y el escote de sus tetas. Mi tía Marta era una mujer muy sexy, aunque hasta ese día nunca me había fijado en ella.
Era de pelo castaño un poco ondulado, unos ojos azules grandes, un abdomen delgadito, flaquita, unas tetas gigantes (Operadas y no se les caían), una cintura que me mata, un culo grande y unas piernas largas y gorditas. Para tener 41 años se mantenía en perfecto estado.
Nos miró y sonrió al ver mi pene que sobresalía por las sábanas.
Cerró la puerta, se quitó la camisa y dejo ver sus enormes tetas y luego dijo:
-¿Aceptan a una persona de 41 años para acompañarlos?
Yo miré a Laura, y dijimos que si y le explicamos lo de la webcam con Cata, lo que le gustó mucho y a Cata le contamos lo sucedido y le excito mucho lo que hizo que se desnudara entera frente a mi tía y nosotros.
Le enseñé mi pene a Marta, lo que la excito mucho más y se quitó lo que le quedaba de ropa. Cuando vio a su hija Laura desnuda le dijo:
-Hija, eres hermosa y tus tetas me encantan.
-Pues ya veo a quien habré salido jeje.
Sonrieron y Marta empezó a chuparme el pene como una profesional, mientras Laura le metía sus deditos por la conchita a su mamá y yo le tocaba las tetas a Marta. Lo disfrutaba muchísimo y parece que Laura, Marta y Cata también, luego, mientras Marta y Cata se masturbaban, Laura se subió arriba mío y empezó a saltar como antes, sentía que iba a explotar, mi semen ya venía, Marta gemía y Laura me dijo:
-¡Dame leche!
Sentí como el semen salía y entraba por la conchita de Laura y ella gritaba de placer. Marta le chupaba la conchita a Laura, para probar mi semen. Terminamos casi todos al mismo tiempo, a excepción de Cata que terminó un poco antes.
Esa noche dormimos felices, desnudos, todos en una cama. Yo a un lado, dormía de lado, atrás mío sentía las tetas de Marta que eran muy blanditas y ricas y atrás su hija, Laurita, que durmió con sus manos, una tocando las tetas de su mamá, y la otra en su conchita.
COMENTARIOS
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Wolfman | 06-01-2012 |
Como me gustaria tener una prima asi |
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