matrimonio prostutito
por krista el 12-11-2010

Las seis de la mañana, suena el despertador, Ana, mi mujer, le apaga y se vuelve a recostar en la cama. Yo me acerco, la empiezo a acariciar un brazo, noto como se relaja y se deja tocar. Sigo acariciándola, ahora paso muy delicadamente mi mano por su hombro, paso a su cuello, ella se sigue relajando más, sigo recorriendo con mi mano su cuello. Bajo mi mano con ritmo lento, con una presión leve, hacia sus pechos, ummm, que ricos, tersos, duros. Los pezones, al sentir mis caricias, responden poniéndose duritos. Ana suelta un leve suspiro de placer. Sigo mi camino hacia su vientre, mi ritmo parsimonioso, mi delicada presión, hacen que Ana se relaje cada vez más. Mi mano se desliza por encima de su camisón, un camisón negro, semitransparente, de tacto suave, debajo del cual no lleva nada, nada a excepción de las braguitas tanga culotte. Mi mano llega a su vientre, no me detengo, sigo con mis caricias camino de su sexo, ella lo sabe, abre sus piernas. Llego a su pubis, lo acaricio levemente por encima del camisón y de sus braguitas. Ana, de nuevo suelta un leve suspiro, ahora ella acaricia mi mano, quiere que me detenga ahí, en su sexo, yo quiero que lo desee más y sigo mi camino. Llego con mis caricias a la parte interna del muslo. Tomo el camisón desde aquí y empiezo a subirlo, empiezo a dejar al descubierto su cuerpo, su delicada y suave piel, le subo el camisón por encima de los pechos. Empiezo mi masaje tocando directamente su fina piel, noto su calor, noto como siente pequeños escalofríos, como se estremece. De nuevo acaricio sus pezones, los pellizco sutilmente, se endurecen todavía más. Ummm, ella se acomoda en la cama, un gemido ahogado se le escapa a Ana. Bajo mi mano despacio, pero sin demora, a su sexo, me detengo jugando encima de sus braguitas, hago un poco de presión en su clítoris. Ana abre más aún sus piernas. Le toco el clítoris con movimientos circulares y con una leve presión sobre el. Ana, esta excitada, se lo noto, gira su cabeza y busca la mía, me da unos besos tiernos en mi cara. Subo un poco mi mano y la introduzco entre su piel y la tela de su braguita, tengo su coñito a mi alcance, acaricio directamente su clítoris, ummm que delicia. Bajo un poco mi mano y toco sus labios vaginales, están muy húmedos, mi mujer está muy excitada. Es ella la que levanta un poco su cadera para que yo pueda introducirla un dedo en su sexo. Demoro un poco más ese momento, sigo acariciando su clítoris, aumento mi presión sobre el. Ana busca otra vez mi cara, en la penumbra de la habitación veo su cara de goce, de placer, me acerco y aproximo mis labios a los suyos. Ana al sentir mis labios los succiona con pasión, los lame, los mordisquea, en este momento mi mano ya esta en la entrada de su sexo, un dedo mío se está abriendo camino por su mojado coño, ella me lame los labios, me gime:
Que rico me lo haces maridito, que placer me sabes dar por la mañana temprano, fóllame ya con tus dedos, no pares cielo, metelo bien adentro. Me dice Ana
Te gusta cielo, quiero que disfrutes, quiero que vayas al trabajo bien follada, bien desahogada. La contesto yo
Sigo metiéndole un dedo en el coño, lo meto, lo saco y ella se estremece y arquea su espalda, yo meto mi cabeza bajo las sábanas y lamo sus ricos y duros pezones. Ana gime más alto, mi polla se ha despertado, está muy dura dentro de mi bóxer, me pongo de rodillas cerca de su cara. Ana me lame la polla por encima del bóxer, y cuando sabe que estoy a punto de explotar, saca mi rabo duro, con las venas hinchadas y marcadas, lo toma con una mano, agarra mis 24 centímetros y se los lleva a la boca. Saca la lengua y juega con ella en mi capullo, me tengo que reprimir un gemido, Ana sigue lamiendo mi rabo, ahora lo hace desde los huevos hasta el capullo, así lo repite unas cuantas veces. Después de un ratito de lametones a mi rabo decide metérselo enterito en su boca,
joder, que rico, ummmm, se me escapa,
y aprovecho para sujetarle la cabeza con mi mano izquierda y seguir masajeando su coño con la derecha, la introduzco otro dedo en el coñito, ella gime, lanza un gemido ahogado por mi polla en su boca. Ana al estar tan caliente se introduce más polla aún, me toca los huevos, me los estruja, me acaricia con un dedo mi ano, logrando con ello que yo suelte otro gemido, este más profundo.
Ana se saca de la boca mi polla y quitándose las braguitas me dice:
túmbate maridito que me la voy a meter hasta los huevos
si cielo, tengo ganas de sentir como te metes mi polla enterita y ver como gozas
Me tumbo boca arriba y Ana se sienta encima mía, y apunta mi dura polla a la entrada de su coñito, para de un solo apretón introducírsela entera dentro, lanzando un gemido de placer, a la vez que empieza a metérsela y a sacársela haciendo sentadillas. Se la mete entera, yo aprovecho y la toco las tetas, la pellizco los pezones, se las estrujo. Miro como se pierde mi polla dentro de su coño y como sale de el a la misma velocidad. Ana está fuera de sí, gime, grita, me solloza.
Esta agotada de moverse, y por eso se sienta encima de mi, dejando dentro toda mi polla. Ana se echa hacia delante para besarme en los labios, nos los comemos, fundimos nuestras lenguas, y en esta batalla de lenguas yo empiezo a meter y a sacar mi polla de su coño, ahora soy yo el que manda con mis movimientos de vaivén. Agarro sus glúteos con mis manos y le abro bien el culo, la meto un dedo en el culo. Ana de nuevo gime, grita, solloza, musita mi nombre
Jesús, dame más, fóllame, hazme gozar con esa polla que tienes, me destrozas el coño, síiiiiii, así no pares cielo, dame fuerte. AAAAHHHHH
Te gusta zorrita, me gusta darte bien de polla, que caliente eres zorrita mía, como me gusta follar contigo
Yo seguía dándole rica polla, ella se estremecía, yo notaba como ella se iba a correr en un momento, y yo pude controlar mi eyaculación, gracias a los ejercicios de control que aprendí años atrás, ejercicios de control de eyaculación y del músculo PC.
Ana, empezó a correrse, se mojó mucho más, mi polla entraba y salía de su coño con suma facilidad, me gritaba, decía "me corroooooo, que gusto cabrón, me destrozas, AAAAHHHH."
Ana, por fin se había corrido, pero ahora era mi turno y ella lo sabía
Cielo ponte a cuatro patas, verás que follada te pego ahora así, te voy a llenar el coño con mi leche. Le dije a Ana.
Si mi amor, dame una rica corrida en mi coñito, haz que me corra otra vez.
Y diciendo esto último se puso a cuatro patas, ofreciéndome su coñito bien abierto, yo me cuadro detrás de ella y apunto mi capullo a su entrada, a su preciado y precioso coño. Coño que estaba inflamado, muy húmedo y ahora iba a recibir otras embestidas duras y ricas. La meto mi polla, pero muy despacio, lentamente, que Ana note cada centímetro de rabo que la introduzco, ella lanza un "OOOOOHHHHHH" muy profundo, denotándose con esto que se sentía llena, penetrada salvajemente. La empiezo a dar duras embestidas, todas ellas acompañadas de profundos "OOOOHHHHH" por parte de Ana, yo empiezo a gozar mucho, siento mi capullo hincharse, siento como coge fuerzas mi rabo, noto como me viene desde bien dentro de mí, desde mis huevos, una tremenda corrida y grito:
Ana putita mía me corro, te voy a llenar el coño con mi leche, me voy a vaciar dentro de ti, zorra.
Si maridito dame tu rica leche, que ya sabes que te espera luego, dámela ya, cabrón. ¡Lléname!
Yo, al oírla decirme esto, me excito más y mi corrida no se hace esperar, noto como me salen por el capullo, con gran violencia, unos grandes chorros de leche.
Cuando termino de correrme me echo encima de su espalda, la tomo las tetas, las aprieto y dejo que mi rabo se relaje dentro de ella. Cuando ya está relajado ella me obliga a tumbarme boca arriba y me pone su coño en mi boca, me obliga a abrir la boca y deja caer mi corrida de su coño a mi boca, ella en esto se está tocando el clítoris, se esta corriendo, mientras observa como me trago mi leche que sale de su coño, ummm que rico.
Bueno cielo, me tengo que duchar deprisa, que me has entretenido mucho hoy, pero muy bien entretenida he de decir, maridito mío.
Si, no te preocupes Ana, mi amor, yo te voy preparando el café y las tostadas.
Ana desayuna y se marcha con celeridad a su trabajo, yo, en cambio, me quedo en casa, he de levantar a mis hijos y llevarles al colegio. Yo, Jesús, con 44 años me he quedado en el paro, no aporto ningún beneficio económico a la familia, sólo me queda realizar las tareas domésticas mientras mi esposa, Ana de 43 años, desarrolla su trabajo para aportar dinero que nos permita pagar las facturas.
Facturas, jolines, cuantas, y ahora, con un sueldo sólo, casi no podemos hacerlas frente. De momento vamos saliendo adelante gracias a unos ahorrillos que tenemos, pero que pronto nos liquidaremos. Puf, esta situación me quita el sueño, no duermo por las noches y para poder relajarme y apartar mis pensamientos necesito practicar sexo, mucho sexo. Mi mujer Ana lo sabe y me satisface en mis demandas sexuales, a ella también le gusta, ella es muy caliente.
Miro el reloj y he de empezar mi tarea de despertar a los niños, ponerles el desayuno, la ropa del día, hacerles sus bocadillos y por último llevarles al colegio. Esto si me gusta, así distraigo mi vista viendo a las demás madres, hay algunas muy apetecibles, sexualmente hablando.
Ya en la puerta del colegio, me despido de mis hijos, y me acerco a platicar con una madre, Andrea, de 46 años, con un cuerpo bonito, apetecible diría yo. De cara no es muy agraciada, pero su cuerpo y su forma de vestir la hacen muy sexy, muy atractiva.
Andrea es además vecina nuestra, es de nuestra misma urbanización, también es madre de dos crios de la edad de los nuestros. Ella está sola, no tiene esposo, este la dejó por una mujer rusa, rubia de exuberantes curvas y con cara de vicio. Andrea lucha por sacar adelante a sus hijos, su ex esposo no le pasa pensión ninguna, y, lo peor de todo, es que no sabe el paradero de él.
Hola Andrea, buenos días.
Hola Jesús, buenos días, ¿que tal Ana?
Muy bien, ya en el trabajo, venga que te invito a un café camino de casa y así hablamos.
Vale, pero hoy me toca pagar a mí, ayer lo hiciste tú.
OK
Y nos dirigimos hacia nuestra cafetería habitual, allí hay ya un grupo de madres hablando con un café delante y un cigarrillo en la mano. Al vernos entrar, algunas nos miran, hacen un silencio y con un leve gesto de cabeza indican a las demás nuestra posición, y al momento somos el centro de atención del grupo entero. Andrea y yo nos miramos y sonreímos, nos encanta este juego de hacerlas creer que estamos liados, además, esas madres necesitan este tipo de historias para hacer interesante sus aburridas vidas de amas de casa tradicionales.
Andrea y yo, ya con el humeante café delante, entablamos conversación, de todo un poco, como es normal sale el tema de los hijos y por supuesto yo le pregunto:
Andrea, disculpa mi osadía, pero no se como haces para poder llegar a fin de mes, a nosotros nos cuesta una barbaridad, y ahora llegamos gracias a los ahorros, que si no.
Pues ese es mi secreto, ya sabes que yo trabajo desde casa, hago arreglos de ropa y trabajo a través de Internet para una empresa, y además……………. Andrea me mira fijamente a los ojos, noto como se la humedecen un poco, noto como empiezan a brillar más, sus ojos se están llenando de lágrimas y continua, mira te voy a contar mi verdad, de cómo saco adelante a mis hijos sin que les falte de nada…
Andrea perdóname, no sabía que esto te iba a resultar doloroso, ya no quiero saber más, te pido mil perdones. La interrumpo al ver que ella se emocionaba.
No Jesús, si ya lo tengo superado, es sólo que cuando pienso en ello, a veces me avergüenzo, simplemente eso.
De verdad, Andrea, no quiero que sigas, no quiero que sufras por esta desafortunada pregunta que te he hecho. Perdona, es solamente que nosotros en breve no podremos seguir pagando todas nuestras facturas y quería saber como lo haces tú.
Mira a ti te lo puedo contar, pues contigo y con tu mujer, Ana, me llevo muy bien, siempre me habéis ayudado cada vez que lo he necesitado y en cierta manera si con mis vivencias os ayudo a salir adelante, pues me alegrará.
Andrea hace una pausa en su relato y toma la humeante taza de café y le da un sorbo, a continuación, corta un trozo de tostada usando el cuchillo y el tenedor, hundiéndole en el café, para seguidamente llevárselo a la boca y saborear la tostada impregnada de café. Mastica delicadamente, la miro a la cara y veo en su cara dolor, sufrimiento y entereza. Si, la veo convencida, y esto me hace a esta mujer muy atractiva.
Yo la observo y tomo mi taza de café y le doy un sorbo largo, lo saboreo, dejo un rato el café en mi boca antes de tragarlo, lo paladeo y finalmente lo trago.
Andrea, antes de iniciar su relato, mira a un lado y a otro y sobre todo detrás de ella, para cerciorarse que nadie la puede oír. Andrea se acerca a mí y:
Mira, cuando me dejó el desgraciado de mi marido por esa mujer rusa, se me vino el mundo encima, no sabía como iba a salir adelante. Al principio no era el tema económico el que me quitaba el sueño, no. Al principio era como iba a afrontar esta vida yo sola, con mis dos hijos, sin la presencia de mi esposo, tenía una dependencia enorme de mi marido. Luego me di cuenta que yo podía afrontar la educación de mis hijos sola sin él. Y ahí fue cuando ya empecé a tomar conciencia de mis necesidades económicas. Mi trabajo en la empresa no podía seguir manteniéndole, tenía que educar a mis hijos, tenía que llevarles al colegio, necesitaba estar presente en cada minuto de sus vidas, que sintieran que su madre si estaba junto a ellos.
Andrea, por favor, no sigas, de nuevo te pido humildemente perdón.
No pasa nada Jesús, además, me apetecía que vosotros, mis mejores amigos, mejor dicho mis únicos amigos de verdad, supieseis que hago para salir adelante. Bueno, pues te diré que pensé en prostituirme, pero rápidamente lo deseché, no me vi capaz. Así que una noche en la que estaba conectada a Internet, buscando satisfacer mi ociosidad, esa noche vi la luz, vi el método. Entré para saciar mis necesidades sexuales a una página de Web Cám. en vivo, vi a una mujer que hacía todo lo que yo la decía y así, mientras me masturbaba, descubrí esta fuente de ingresos. Vi el método de pago, y sobre todo vi el número de visitas que tenía esa chica y multipliqué. Multiplique por ese día y por seis días a la semana, joder, me dije, no es mucho pero es una ayuda muy grande. Y así es como tengo unos ingresos extras que me ayudan a salir adelante. Acto seguido fue recabar información de como se ponía ese sistema en funcionamiento, el material necesario y las distintas páginas Web que te lanzan para que contacten contigo tus clientes.
Jolines, Andrea me has dejado alucinado, que fortaleza y entereza la tuya, yo no se si podría.
Pues claro que puedes si quieres, además, vosotros al ser pareja, seguro que tenéis más visitantes. Venga vámonos y te sigo comentando como funciona esto, te digo tarifas y demás, aunque, para sacarle unos euros, hay que dedicarle unas horas al día, no te creas que es fácil.
Nos levantamos de la mesa que estábamos ocupando en la cafetería, no sin antes haber abonado el importe de nuestros desayunos y nos dirigimos hacia la salida. Al pasar a la altura del grupo de madres, que no se perdían detalle de nosotros, Andrea les dio un adiós muy pícaro con una sonrisa en la cara.
Caminando de regreso a nuestras casas, Andrea, me comentaba y satisfacía todas mis dudas respecto a este sistema de ingresos.
Ya en su portal me invitó para que subiese a su casa y así podía ver de primera mano lo que se necesitaba en cuanto a recursos técnicos. Yo accedí, pero he de confesar que dudé por unos breves instantes, esta mujer, Andrea, me ponía nervioso, me excitaba, sobre todo después de que me contase lo que hacía.
Al entrar en su casa, no pude evitar mirarla el culo, que bonito, me gustaba como caminaba, noté como mi rabo empezó a desperezarse, como cobraba vida, y como se acomodaba dentro de mi bóxer en su nuevo estado de erección.
Andrea me llevó directamente a su habitación y me dijo que era su estudio de emisión, al entrar en su habitación no vi nada de cámaras, ni luces, ni nada y puse cara de asombro, Andrea se dio cuenta e inmediatamente:
No te extrañes si ahora no ves la cam, ni un par de luces, es normal, los desmonto porque si no mis hijos preguntan, ya sabes el mayor tiene 13 años y les extrañaría que su madre tuviese una cam dirigida a su cama, ¿no te parece?
Me sentí un perfecto estúpido y un ignorante y:
Es verdad, no había caído en ese detalle, que ignorante soy, perdona.
No te preocupes, mira, ahora te muestro mi PC, mi cam y un par de focos para que los visitantes de mi Web cam vean bien mi actuación.
Rápida y segura, en un momento, dispuso la habitación como un estudio, como su plató de emisión. Yo en un momento, me empecé a imaginar a esa mujer, frente a la cam, complaciendo las peticiones de los visitantes. Eso me excitaba mucho.
Andrea me miró a la cara y adivinó mis pensamientos, se sonrió y me siguió contando:
Jesús, además, para hacerme más atractiva y mas deseable al visitante y que se decida por mi cam y no por otra, he de ponerme ropita sexy y algún que otro complemento…..momento en el que ella se mordió el labio inferior y se dirigió a un cajón de su cómoda.
No hace falta que sigas enseñándome cosas, me hago una idea. La interrumpí yo.
No, si no me molesta, al contrario, me agrada la idea, así me das tu opinión. Me dijo Andrea, mientras sacaba lencería y un par de artilugios, un par de vibradores, uno grande de color rosa y el otro enorme, de color negro.
Andrea, me miró y acto seguido empezó a desnudarse, yo me quedé embebido. Ella me miraba mientras se quitaba la ropita interior de color blanco que llevaba y se dispuso a ponerse la lencería que usaba en sus actuaciones delante de la Cam. Se puso un tanguita de color rojo, minúsculo, de finas tiras a los lados, acto seguido se puso un sujetador a juego, rojo, de los denominados francés, muy sugerente. Se puso unas medias hasta los muslos, rojas y las enganchó a un liguero de color rojo, para finalizar se puso una faldita de colegiala de tablas, muy, pero que muy corta y una camisa muy ajustada blanca, abrochándose sólo dos botones dejando ver un canalillo entre sus pechos muy apetecible.
Cuando Andrea hubo terminado de ponerse su lencería para actuaciones, me miró de nuevo y se dirigió a otro cajón de donde sacó una peluca rubia, y acto seguido se la colocó en la cabeza.
Mi rabo se desperezó violentamente, buscaba un lugar donde acomodarse en su nueva situación de excitación.
¿Que tal?, ¿cómo me ves?, mira, así es como me visto para actuar delante de la cam, bueno así y con un kilo de maquillaje en la cara, todo ello para evitar que me reconozcan.
¡Guauuuu! Querida Andrea, estás estupenda, mejor no te comento como tengo mi rabo ahora mismo, pero he de confesarte que me has excitado muchísimo.
Gracias Jesús, se que te estás controlando porque respetas a tu mujer, que si no seguro ya me habrías dado alguna indirecta para que tuviésemos sexo. No te creas a mi también me cuesta no lanzarme a ti y pedirte que me folles, pues hace mucho tiempo que no siento en mi coño una polla de carne, real.
Mira Andrea, si quieres le comento a Ana las ganas que tienes de polla y si a ella no le importa pues te pego un polvazo, y a lo mejor Ana se apunta, ya sabes que la encantaría tener una experiencia bisexual. Y sabes que nos encanta innovar en el tema del sexo.
Si prometes no decirle nada a Ana te comento una cosa. Me dijo Andrea en voz más baja.
Joder Andrea, me tienes intrigado, venga vale, te prometo no decirle nada a Ana de lo que me cuentes.
Pues, que sepas que Ana, ya ha disfrutado de mi sexo, ya ha estado en mi cama y nos lo pasamos ambas muy bien.
¡Andrea, que me cuentas!, mi mujer y tu, enrolladas en un tema lesbico total, ¡joder!
No te enfades, Jesús, perdóname.
Si no me enfado, me pone morboso, fíjate que estoy pensando en echarte ese polvote.
Andrea, al oír mi comentario, se acerca a mí, me agarra por el cuello y me besa en los labios, yo reacciono y la tomo por su lindo culo tapado torpemente por esa faldita de colegiala. Mis manos aprietan con poderío y a la vez con fineza, sus duros glúteos. Nuestras lenguas, juegan a perseguirse en el interior de nuestras bocas, cuando se encuentran se entrelazan, se lamen, para de nuevo volver al juego de perseguirse. Mi rabo está en una erección severa. Mi mano derecha deja de asir y de masajear uno de los hermosos glúteos de Andrea, para dirigirse vertiginosamente a los botones de su camisita ajusta. Una vez allí, mi mano, experta en estas lides, la desabotona, para dejar al descubierto el sujetador rojo de encaje.
Andrea, suspira, se separa por un instante de mi boca, me mira y echando hacia atrás los brazos, favorece que la camisa salga de su actual posición. Ahora con la camisa en el suelo, mis manos van al cierre del sujetador y en un instante lo suelto, notando como quedan libres sus grandes pechos, mis manos recorren su espalda hacia su pecho, ambas manos entre el sujetador, ya suelto y su piel, cuando llego sus voluminosos pechos, los tomo en mis manos y los masajeo suavemente. Andrea está muy excitada, respira agitadamente.
Andrea toma ahora la iniciativa, me conduce a su cama, me hace tumbar boca arriba y ella se pone a cuatro patas y me despoja de mis pantalones y de mi Bóxer, saca nerviosamente mi rabo y dándole un lengüetazo inicial, se lo introduce con decisión en la boca.
UMMMMM, Andrea que putita estas, que bien me lo haces, se te nota con muchas ganas de polla.
Si Jesús, tengo necesidad de tener polla en mis agujeros, en todos………UMMMMM que rica polla tienes, que bien sabe. Que bien me vas a follar.
Y de nuevo se introdujo mi polla en su boca, la lamía, la succionaba, la besaba, y por supuesto, se la metía entera en su boca. Se la introducía y se la sacaba como si de una follada se tratase. Ahora lamía mis huevos, los succionaba, los estrujaba. Con su mano no dejaba de moverla arriba y abajo en todo el recorrido de mi rabo.
Joder Jesús, que polla mas grande tienes, no me extraña que tu mujer me dijese que gozaba mucho contigo. Ahora quiero que me hagas gozar a mí, quiero que me des fuerte, que me destroces.
No te preocupes, me muero de ganas por meterte polla hasta dentro, hasta los huevos y también te voy a follar tu culito. UUUMMMMM, que rico lo haces zorra. Te voy a llenar el coño y el culo de polla, ya verás como gozas.
Tomé a Andrea por los pechos, apreté sus duros pezones, ella soltó un gemido, estaba muy caliente, y la dije:
Andrea ahora quiero comerte el coñito, tumbate tú.
Si, cielo lamame bien el coño, lubricale bien con tu saliva, que luego le tienes que llenar con ese pollón que tienes, me tienes que hacer gritar.
Andrea se tumbó, abrió sus piernas y yo metí mi cabeza entre sus muslos. Subí un poco su faldita y aparté su fino y delgado tanguita. Mi lengua empezó a lamer por los labios externos, ella gemía, se movía, me ofrecía mejor su coño, yo seguía lamiendo. UUUUUMMMM, que rico está, que mojado, que sabor salado más rico tiene. Mi lengua entraba y salía sin dificultad de su vagina. Mordisqueaba suavemente su clítoris, ella se apretaba sus pezones, gemía:
Jesús, cabronazo que bien lo haces, como sabes hacer disfrutar a una mujer. Que puta me tienes.
Así me gusta putita mía, que disfrutes, que goces, verás que zorra te hago sentir y que bien te vas a correr.
Quiero que me folles ya de una vez. Venga metemela, ya por favor, dame duro.
Vale zorra, ahora mismo te la meto enterita, verás que ración de polla te voy a dar.
Diciendo esto, me pongo encima de ella y apunto mi grueso capullo a su coño, ella, al sentir el calor de mi polla en su entrada más preciada, gimió fuerte y me agarró por el culo apretándome hacia su interior.
Yo tuve que apartar un poquito su pequeño tanguita y la fui metiendo polla, poco a poco, lentamente, degustando cada milímetro que la iba metiendo, gozando con la cara de placer que Andrea ponía a medida que sentía más polla dentro de ella. Cuando ya hube metido todo el rabo, apreté más aún, como queriendo meterla los huevos, también.
Jesús, cariño, me destrozas, que gustazo más grande, que polla más gorda, follame duro.
Andrea, que buena estás cabrona, como me gustas, que coñito más húmedo tienes. Me encantan las mujeres tan putas.
Diciéndole esto empecé a moverme, a meter y a sacar polla, me la follaba muy despacio al principio, para ir aumentando la velocidad poco a poco.
Cabrón dame fuerte ya de una vez, me matas, quiero sentir como me destrozas
Me gusta hacer desear a las mujeres mas polla, mas fuerte, así se que están muy calientes las zorras.
Pronto empecé con violentas sacudidas en su coño, mi polla entraba enterita, tenía un coño muy tragón, ella gritaba muy fuerte, gemía, me mordía las orejas y esto hacía que mi placer fuese en aumento.
OOOOHHHHHHH, cariño, me destrozas, me voy a correr, SÍIIIIIII, así dame fuerte, cabronazo, que polla mas grande, como la siento, me rompes el coño, lo tengo ardiendo. ASIIIIIIIIIIIII, DAME FUERTE. AHHHHHHHH, que rico me lo haces. Andrea estaba fuera de sí.
Yo, disfrutaba en silencio de sus gritos, de sus gemidos, soportaba como clavaba sus uñas en mi espalda, sentía como se retorcía de placer. Percibía como su coño ardía, como metía lengua hasta mis amigadlas, cuando podía mordisqueaba mis labios, alguna vez me causaba dolor. Dolor que aumentaba mi goce.
Zorra, quiero que te corras ya, quiero ver tu cara de puta cuando te corres, Y diciendo esto aumenté más mi follada salvaje, mis huevos golpeaban en la entrada de su culo.
ASÍIIIIIIII, DAME FUERTE, me destrozas, cabrón, que placer me das, SIIIIII, siento que ¡ME CORRRRRRROOOOOOOOOOOOOO!
Al mismo tiempo que lo decía, su coño se humedecía más, y más, su cuerpo se movía como convulsionando, sus uñas las hundía en mi espalda. Hasta que paró, terminó su corrida, pero yo no, ahora me tocaba a mí llenarla el coño.
Prepárate puta, que ahora me toca a mi llenarte el coño, me tengo que correr, quiero sentir como mi leche te llena la vagina, quiero ver como sale de dentro de ti.
Si cielo, dame otra vez rica polla, pero me vas a destrozar, no se si podré aguantar tanta polla de nuevo.
La hice ponerse al borde de la cama a cuatro patas, pero antes se despojó de la faldita y del tanga. Yo de pie en el suelo, me pongo detrás de ella, y apunto mi polla a su coño, y ahora si, ahora un solo golpe de cadera y zas, mi polla entera dentro de ella, noté como mi capullo chocó con el fondo de su vagina.
AAAAAAAHHHHHHH, me matas, me vas a matar.
Si zorra eso es lo que quiero, quiero que no se te olvide esta follada que te estoy dando. Que ganas tenía de follarte, zorra, que cachondo me has estado poniendo todos estos días tomando café.
La daba grandes sacudidas, la agarraba por sus hermosas caderas, ella gemía, gritaba, sollozaba.
OOOOOOOHHHHHH, me llenas de polla, así cariño, dame fuerte, me voy a correr otra vez, que bien follas cabrón, me corro de nuevo, que rica polla tienes, OOOOOOHHHHHH
Si puta, noto como me viene, me voy a correr te voy a llenar el coño, puta, SIIIIIIIII, ME COOOOOOOORRRROOOOOOOOO, ASÍ CIELO, ASÍ, QUE COÑO MÁS RICO, SIIIIIIIIIIIII,
Yo también me corro de nuevo, ASI CABRÓN DAME POLLA, QUE RICO, ASIIIIIIIII, SIIIII, AHAHAHAHAHAHAHAH
Mi rabo, se hinchó, mi capullo empezó a soltar grandes chorros de leche caliente dentro de su coño, ella se humedecía más, se corría a la vez que yo, ambos, estábamos gozando a la par.
Cuando terminé mi corrida, me separé y ella se tumbó boca arriba. Poniendo una mano en su coño recogía la leche que se salía de el y luego se la llevaba a la boca, donde se lamía la mano con vicio, hasta que se tragaba toda la leche que llevaba.
Jesús, que bien me has follado, me has dejado plena de goce. Ya me había dicho tu mujer que eras muy potente follando, pero no me imaginaba que tanto. Me has hecho correr dos veces seguidas, nunca me había pasado.
Gracias Andrea, te he follado tan bien porque te tenia muchas ganas, me excitabas mucho, me he imaginado muchas veces sesiones de sexo así. Yo también he gozado mucho.
Al acabar de decirla esto me incorporé un poco y la di un beso en los labios, ella los abrió delicadamente para dejar entrar a mi lengua y así poder jugar de nuevo su lengua y la mía. Al terminar de besarnos:
He de irme Andrea, tengo que hacer cosas.
Si, no te preocupes que yo también tengo que hacer cosas, ah, y muchas gracias por la rica follada.
Gracias a ti.
Después me levanté, me vestí y me fui a mi casa, tenía que preparar la comida de mis hijos, hacer las camas y todas las cosas propias de un ama de casa, bueno, de un amo de casa.
Pasan los días y yo no le comenté nada a Ana, mi mujer, del encuentro sexual que tuve con Andrea, pero estoy seguro que Andrea se lo comentó en algún que otro encuentro sexual de ambas. Yo sabía, que ambas, quedaban algún rato que otro para tomar café, y tener sexo lesbico, pues a mi mujer y a Andrea les encantaba eso del tema bisexual.
Andrea, ya se encargaba de ponerme al día, de cómo follaban mi mujer y ella, y así se aseguraba, de que yo al excitarme, la acompañase a su casa y la diera una follada salvaje, como a ella le gustaban. La encantaba disfrutar de la misma polla con la que, su amante Ana, disfrutaba.
Los meses pasan y cierto día, mi esposa Ana regresa antes del trabajo. Cabizbaja, seria, taciturna y llorosa me dice:
Jesús cariño, mi empresa quiebra y me han despedido. Momento en el que rompe a llorar...
No te preocupes Ana, mi amor, que saldremos adelante, tengo una idea que si la llevamos a cabo nos forramos.
Ana, levanta la cabeza, se enjuga las lágrimas, me mira y me dice.
¿Que idea es esa?, Jesús.
No, ahora no es el momento. Estás muy afligida y a lo mejor no la entiendes. Es una idea un poco lanzada, pero con la que ganaremos mucho dinero.
Ah, ya me imagino lo de hacer cibersexo cobrando, como hace Andrea. Ya lo hemos hablado, no tengo ningún inconveniente, pero no se saca tanto dinero, eso está bien para aportar un dinerillo extra. Para sacar dinero hay que dedicarle muchas horas al día, para que se conecte gente, porque sólo dos horas de conexión diarias, a lo mejor no entra nadie.
No cariño, es más lanzado aún. Es una locura, pero ganaremos más dinero.
Joder Jesús, dímelo de una puta vez, me tienes intrigada y no estoy para misterios.
Bueno tú lo has querido, se trataría de ofrecer nuestros servicios sexuales a través de una página de contactos de gente profesional. Cobrando un mínimo de 350 euros por sesión o por hora.
Te has pasado Jesús. ¿Quieres que me prostituya?, eres………..
No cielo, quiero que nos prostituyamos los dos, así ganamos más dinero y sólo con un cliente de ambos al día tendríamos suficiente. Mira si tu tienes un cliente y yo otro, pues serian 700 euros en un solo día, ahora multiplica por ejemplo, sólo 10 clientes al mes, salen 7000 euros al mes. Yo creo que con eso llegamos de sobra a fin de mes.
Jesús y ¿tu crees que seríamos capaces de hacer semejante cosa?
Yo sí, y tú también, nos encanta el sexo y además nos pagarían por ello, eso sí, con este dinero que cobraríamos nos aseguramos que no vendrán ningún tipejo o tipeja rara y cutre. Serían señores y señoras solventes.
Joder, hay que pensarlo bien.
Y ese día dejamos ahí la conversación, pero yo me di cuenta que a Ana, no le hacía mucha gracia la idea, pero que no le disgustaba.
Una mañana, después de llevar a los niños al colegio, nos dirigimos como ya es habitual a nuestra cafetería, venía con nosotros Andrea. Nos pedimos nuestras consumiciones y nos las llevamos a una mesa.
Ya en la mesa y delante de nuestros humeantes cafés con leche y de nuestras respectivas tostadas, sacamos el tema de prostituirnos. Queríamos saber que pensaba nuestra buena amiga Andrea.
Andrea, te queremos comentar una cosa muy importante para nosotros y que no nos deja dormir. Te la contamos a ti porque te apreciamos y nos gustaría saber tu opinión al respecto.
Venga chicos contadme me tenéis en ascuas. Dijo Andrea mirándonos a los ojos y poniendo cara seria.
Ana me mira y la mira fijamente y empieza a contarle:
Pues Andrea, como ya sabes, Jesús y yo ahora mismo estamos en el paro, y dentro de poco la prestación por desempleo se me agotará y en nuestra casa no entrará ni un euro, así que no podremos pagar nuestras facturas. Vamos resumiendo, que hemos pensado en prostituirnos para poder salir adelante.
¡Joder!, chicos, ¿lo habéis pensado bien? Muy importante es que estéis los dos de acuerdo. No se que deciros, yo pensé lo mismo en su día. Sólo puedo deciros, que yo, toméis la decisión que toméis, estaré siempre a vuestro lado y os ayudaré cuanto necesitéis, sobre todo con los niños.
Muchas gracias Andrea por tu comprensión, ya te diremos que decisión tomamos. Dijo Ana con cara circunspecta.
La decisión se tomó, y pusimos el anuncio en una página Web de contactos profesionales, el precio por el servicio sería de 350 euros. Pusieron además fotos de ambos desnudos en diferentes poses, sin que se les viese la cara. En el anuncio pusieron:
"Matrimonio se ofrece por problemas económicos, juntos a por separado. Sólo domicilio y hotel"
Para contactar con Jesús llamar al Telf. nº…………………
Para contactar con Ana llamar al Telf. nº………………….
Bueno, pues el anuncio estaba puesto, ya solo tocaba esperar a que algún cliente quisiera satisfacer sus ganas de sexo y que estuviera dispuesto a soltar 350 euros por el servicio.
Pues menuda sorpresa nos llevamos, al día siguiente, nuestros teléfonos móviles sonaron unas cuantas veces, sobre todo el de Ana.
Pasan los meses, Ana y yo, ya no somos novatos en esta liza de vender servicios sexuales. Nuestra amiga Andrea ha estado junto a nosotros en todo momento, nos ha apoyado y se ha encargado de los niños cuando lo hemos precisado.
Una noche invitamos a cenar a Andrea a casa, quedándose los niños de esta y los nuestros, también allí. Así durante la cena podríamos hablar sin pudor y sin miedo a ser escuchados por los hijos.
Andrea, te hemos invitado a cenar para decirte, que después de estos dos años de prostituirnos, hemos decidido dejarlo. Han sido momentos muy duros, muy difíciles en los que yo, sobre todo he sentido asco, ganas de vomitar y desprecio por mi. Dijo Ana con semblante serio y gesticulando caras de asco y de dolor según lo decía.
Pues yo, por mi parte, no ha sido fácil mantener sexo con señoras mayores, gordas, ricachonas que buscaban el amante perfecto que no tenían en casa. Asco, mucho asco he pasado yo también.
Dicho esto los tres hicimos un silencio, abstraídos en nuestros pensamientos. Silencio que rompe Andrea para decir:
Chicos me alegro muchísimo de vuestra decisión, pero y el tema del trabajo, ¿os ha salido algún trabajo ya?
Si Andrea amiga, por fin tenemos de nuevo trabajo de nuestras profesiones. Dijo Ana, esta vez con una sonrisa enorme en la cara.
Dicho esto, los tres empezamos a beber buen vino tinto de Rioja, un reserva del 2004, buena añada. Mientras degustábamos la exquisita cena Ana y yo nos animamos a comentar aquellos servicios que nos marcaron por algún motivo.
El primero en recordar fui yo, recuerdo cuando sonó mi teléfono móvil y al otro lado del aparato suena una voz femenina, muy dulce, tono de voz agradable y con cierto temor.
Diga, Contesto yo.
Hola muy buenas, ¿es usted Jesús?, el de la página de contactos, me contesta ella con voz trémula.
Sí, soy el mismo, ¿que se la ofrece?
Pues, primero preguntar en que consiste un servicio y si el precio son los 350 euros.
El servicio es de una hora, y dentro de esa hora todo lo que usted quiera menos dolor, lluvia dorada. Y sí, el servicio es de 350 euros.
Vale, pues venga a mi casa en la calle Infanta Mercedes número……… piso 10 letra H, sobre las 11:00 de la mañana. Sólo le pido que sea discreto, por si le ve alguna vecina, ya que estoy casada y mi marido está de viaje.
No tema señora, soy súper discreto tanto en atuendo como en comportamiento.
Bueno, pues al ahora convenida pulso en el portero automático el botón correspondiente y al preguntar mi identifico como Jesús, para acto seguido abrirse la puerta.
Subo llego a la puerta de la casa y no necesito llamar, una señora de unos cincuenta años abre la puerta y me hace pasar rápidamente. Ya en el interior de su piso la miro, es una señora madura como he dicho de unos 50 años, un poquito entrada en carnes, pero una cara muy agradable, una cara redonda y bondadosa.
Ella me mira me invita a que la siga y me conduce a su habitación.
Disculpa estoy muy nerviosa, quiero que me folles, que me chupes el coño, quiero chuparte yo la polla, pero sobre todo quiero tener un buen orgasmo, Vamos quiero tener mi primer orgasmo.
No hay problema, tendrá más de un orgasmo.
La mujer, de nombre María, muy nerviosa se desprende de su vestido dejándome ver el bonito y sexy body que llevaba puesto. Acto seguido se quitó el body y se quedaron al descubierto unos voluminosos, grandes y blancos pechos, pechos que aunque estaban caídos se les veía muy apetecibles y atractivos. Tenían unos pezones grandes y una aureola de color rosa intenso, también muy grande. Sin poder evitarlo bajé mi mirada a su sexo, no lo tenía depilado, pero si perfectamente perfilado. Descubrí unos labios vaginales grandes que sobresalían, ambos labios vaginales se unían en su parte superior por el clítoris, siendo este muy prominente.
María también me miraba mientras yo me quitaba mi traje y al ver como me despojaba de mi bóxer, se quedó mirando extasiada mi rabo. Mi rabo en ese momento ya estaba algo morcillón y por lo tanto estaba cercano a alcanzar sus 24 centímetros en erección.
María se acercó a mi y me tomó el rabo en sus manos, empezando torpemente a meneármela, acción que la premió con una firme erección.
Menuda polla tienes amigo, no se si me entrará en mi coño. Mi marido la tiene bastante más pequeña
No te preocupes Maria seguro que entra sin dificultad.
María se da la vuelta se dirige a la cama y allí se pone a cuatro patas en el borde de la cama mirando hacia donde yo estoy. Me hace una señal para que me hacer y cuando mi rabo está a la altura de su cara, lo agarra y se lo introduce todo de golpe en su boca.
Mira María, antes de metértelo entero en la boca, te excitará más y a tu pareja si lo lames antes y juegas con tu lengua en su capullo. Cuando le veas bien excitado entones, te lo introduces entero en tu boca y lo chupas a placer.
Gracias por el consejo.
María empezó como le dije, se dirigió a mi polla y empezó a lamer muy lentamente mi capullo, jugaba con el, yo sentía como ella estaba empezando a estar excitada y por eso empecé a tocar sus grandes pechos.
UMMMM, María que pechos mas hermosos y golosos tienes, quiero comértelos, lamerlos mientras te follo.
Si que ganas tengo de sentir esta verga en mi coño, me vas a destrozar, a abrir en canal.
Yo seguía masajeando sus pechos y al rato empecé a pellizcar con sutileza sus enormes pezones, ella soltó de inmediato mi polla y se tumbó en la cama boca arriba y con las piernas bien abiertas.
Ahora te toca a ti ganarte tu sueldo. Hazme gozar que para eso te voy a pagar. Tienes carta blanca para hacerme lo que desees, con tal de hacerme disfrutar como una verdadera puta.
Me tumbé encima de ella y la apreté con decisión los pechos, dejando al descubierto sus bonitos pezones, los lamí, los mordí con sumo cuidado mientras mi otra mano se encargaba de acariciar su coño. Ella ya se empezaba a disfrutar mucho, su respiración se alteraba, se entrecortaba, movía su pelvis, la subía y la bajaba, me la ofrecía estaba entregada a mi, a su puto.
Que bien lo haces, si señor, eres un verdadero profesional, me tienes a punto de explotar y apenas hemos empezado.
Si, ahora solo con mis caricias voy a hacer que tengas un gran orgasmo. Será el primero que alcances conmigo y luego vendrá otro, pero ese ya será cuando te folle duro y sientas mi enorme polla en tu coño.
Si cabrón no pares de mover tu mano en mi coño, meteme los dedos, que yo lo siento. SIIIIIIII, ASI, SIGUE.
Aceleré mis movimientos en su clítoris, ella gemía, no paraba de decirme burradas y entonces decidí lamerle el coñito tan delicioso que tenía.
Lamí muy tiernamente sus labios, los recorría con mi lengua arriba y abajo, con mis manos separaba ambos labios para dejarme hueco y así introducir mi lengua y lamer su entrada, chupetear su vagina. Ella, ya estaba excitadísima, me agarraba por la cabeza y me apretaba contra su coño. Yo abrí bien sus labios y metí todo lo que pude mi lengua, ella explotó en un grito
ASÍ, COMETELO ENTERO, QUE BIEN LO HACES, QUIERO CORRERME EN TU BOCA
Al verla tan caliente, la penetré con un dedo y empecé a realizar los movimientos de una follada mientras no dejaba de lamer su clítoris y fue entonces cuando sucedió, cuando ella definitivamente:
SÍIIIIIIII, ASÍ, NO PARES CABRÓN, QUE GUSTAZOOOOOO, ME CORRROOOOO, SIIIIIIIIII
Y gritando esto, sentí como su vagina se humedecía, como mi dedo se impregnó de un delicioso olor a sexo, a corrida de mujer madura. Yo seguí lamiendo su coño, ella por un momento hizo gesto como de no querer más, pero al sentir la sutileza de mi lengua en sus labios vaginales, de nuevo se abandonó a mi actuación. Ahora, ya estaba recuperando el ritmo normal de su respiración después de verse alterada con su primer orgasmo, se relajaba, pero yo no podía permitírselo, así que empecé más seguido a lamer su coño.
Ahora, otra vez, su respiración volvía a alterarse, su pelvis delataba su estado de nueva excitación. Y fue en este momento cuando me incorporé y me puse encima de ella. María abrió mucho los ojos me miró un poco aterrorizada, para seguidamente mirar a su sexo y a la proximidad de mi polla a el.
Yo empujé muy despacio mi polla a su entrada, la noté muy húmeda y caliente.
María sintió mi capullo a las puertas de su vagina y me agarró el culo y me apretó hacia ella. Empecé a meter muy despacio mi rabo en su vagina, mi capullo se abrió paso sin dificultad en su primer tramo, su vagina abrazó con fuerza y con apretura mi rabo, momento en el que me detuve un instante, para que cuando ella estuviera relajada meter todo el rabo, con delicadeza, pero sin demora.
¡OOOOOOOHHHHHHH¡ ¡!!!!!!!!! ME RAJAS¡¡¡¡¡¡ ¡!!!!!!QUE GUSTO, FOLLAME, DAME DURO CABRÓN¡¡¡¡¡¡¡¡
María reina, te vas a correr otra vez, pero ahora siendo penetrada, con una buena polla en tu coño, disfrútala.
Empecé a moverme, mi rabo se perdía en su sexo y ahora aparecía de nuevo, yo me movía con fuerza, con movimientos cada vez más violentos. María, gritaba, susurraba, gemía, suplicaba, más y más, yo paraba de vez en cuando un poco mi ritmo, para que ella me pidiese y me suplicase que quería más fuerte.
Mi pelvis empezó a dar fuertes embestidas a su coño, mi rabo se introducía en su coño con violencia
Así cabrón, dame bien fuerte, me tienes como a una zorra, siiiiiii, follame como a una puta quiero correrme otra vez con tu polla destrozándome el coño, dame, síiiiiiiiiiii
Y diciendo esto de nuevo gritó más fuerte, me arañó el culo y yo aumenté mi presión en la follada, la quería destrozar el coño, sentía como poco a apoco se humedecía más, hasta que explotó violentamente
ME COOOOOOORRRRRRROOOOOOOO, SIIIIIIIIIIIII, AHHHHHHHH
Y dejo de asir con fuerza mi culo para disfrutar de la tremenda corrida, del enorme orgasmo con una polla dentro de ella.
Muchas gracias, que bien me has follado, ya se lo que es tener un orgasmo. Mi marido no se encargaba de mi, simplemente disfrutaba el y le daba igual si yo me quedaba a verlas venir. De verdad un dinero bien pagado el que te voy a dar.
No María si todavía no hemos terminado, en el precio va otra rica follada más. Si quieres esta por el culito, para que veas que por el culo también se tiene grandes orgasmos. Así que ponte a cuatro patas, relájate y disfruta.
Joder, tío, me acabas de excitar de nuevo y me das miedo, pero dame por el culo ya.
Antes de clavarle mi polla en su hermoso culo, se lo chupe, la introduje un dedo con delicadeza, luego otro y los moví en círculos, para así dar su culito un agujero grande y poder recibir mi polla. Ella mientras yo hacia esto se mojó de nuevo mucho, yo aproveché para sacar de uno de mis bolsillos del pantalón tirado en el suelo un lubrificante, me lo extendí por el nuevo preservativo que me puse y luego la unté un poco en su ya caliente culito.
Ya estábamos ambos preparados para esta follada de culo, así que apunté mi polla a su culo, ella gimió fuerte y empecé a apretar, estaba muy estrecho, pero me dio igual yo seguía apretando, ella aguantaba y reprimía sus gritos de placer y dolor. El morbo y el gustazo de la penetración anal eran superiores a los de los dolores.
Cuando mi polla se alojó entera en su culo, mis 24 centímetros entraron todos en su virgen culo, entonces empecé a follar pero esta vez sin miramientos, me la follé para que gozase salvajemente ella y para gozar yo.
Yo mientras la daba fuerte por el culo no pude evitar mirar una foto que tenía encima de la mesilla en la que se la veía a ella con un tío de la mano, deduzco que era su marido y esto me excito e hizo que la follase mas duro.
Siento como si me rajases el culo, pero que gusto, la siento bien adentro, dame fuerte por el culito, follame, lo que se ha perdido mi marido estos años. SIIIIIIIII.
Te gusta Maria, a mi me encanta, te voy a dar una corrida muy rica en tu culito, me has excitado mucho, eres una mujer muy atractiva, síiiiiii, me voy a correr Maria.
Yo acariciaba su clítoris con una mano mientras la daba fuertes empujones de rabo en su culo, ella estaba muy a punto y:
Siiiiiiiii, dame fuerte, me corrrro, quiero sentir como se corre un verdadero macho en mis entrañas, me rajas me destrozas, siiiiiME CORRRROOOO.
Yo al sentirla, aumente mi ritmo y mi excitación se me vino desde los huevos hasta mi capullo, por el que, con violentas sacudidas, solté unos abundantes chorros de leche ardiendo, ella lo sintió y se corrió con migo, a la vez.
Una vez hubimos terminado y nos hubimos vestido ella me dio los 350 euros, las gracias y un delicado beso en los labios, yo la correspondí.
Muchas gracias Jesús, me has follado muy bien, he disfrutado mucho. Me alegro haberte llamado.
Gracias Maria, y no dejes que tu marido no se preocupe de ti, exígele un polvo bueno para ambos en el que los dos disfrutéis.
Si, así lo haré, adiós
Adiós.
Terminé mi relato y ambas permanecían atentas, como esperando más.
Ana aún pensativa dijo:
Que rico, ese es un buen recuerdo, menudo polvo que la diste a esa madurita, jejejejeje, Se rió Ana mientras miraba a Andrea.
Pues que sepas Jesús, que me has excitado y estoy mojadita. Dijo Andrea
No te preocupes amiga Andrea, luego te daremos lo tuyo entre Jesús y yo. Dijo sonriendo pícaramente Ana.
Llené las copas de vino y Ana se dispuso a contarnos ese trabajillo del que guarda un recuerdo especial, yo creo estar seguro de cual es del que guarda un recuerdo especial. Lo sé, porque el cliente en cuestión nos contrató a los dos, pero dejaré de adelantar acontecimientos me dije, y esperaré a ver si es ese que creo yo.
Ana se dispuso a hablar y:
Bueno yo del que tengo un recuerdo, si no especial, si distinto, es de un cliente que llamó para solicitar nuestros servicios, y digo nuestros porque también quería que estuviera presente mi marido, quería follar con migo delante de mi marido y para ello nos ofreció 1000 euros.
El cliente en cuestión dijo que se llamaba Roberto, y nos citó en un hotel de la calle Capitán Haya de Madrid, el Hotel es el Meliá Castilla, un buen hotel.
A la hora convenida Jesús y yo llamábamos a la puerta de su habitación, nos abre un señor con el albornoz del hotel, desprendiendo un olor a perfume de Loewe. Bajito, la barba pulcramente rasurada, el pelo corto, calzando las zapatillas también del hotel.
Nos invita a pasar:
Muy buenas, amigos. Yo soy Roberto y vosotros sois Ana y Jesús.
Si, así es. Contestó Jesús.
Pasad, Tu Jesús, quiero que no pierdas detalle de cómo me voy a follar a la puta de mujer desde esta silla. Y tu ana ves desnudándote que yo mientras le doy el dinero a tu esposo. Dicho esto se dirige a la mesa de la televisión de donde coge una cartera y saca 20 billetes de 50 euros y se los da a Jesús.
Roberto, el cliente, se va la cama y se tumba, pero antes se desprende de su albornoz, debajo no llevaba nada. Nada, a excepción de una enorme y grandiosa erección, que nos dejó a mi marido y a mi estupefactos. Se trataba de una polla enorme, superaba con creces los 24 centímetros del rabo de Jesús, pero no sólo era eso, si no que, además era mucho más gorda. Se el veía un capullo descomunal, brillante, bien circuncidado. El cuerpo de la polla estaba perfectamente marcado por las venas. Se veía una rigidez extrema.
Roberto tumbado boca arriba en la cama empezó a tocarse el rabo, mientras yo me desnudaba, pero me quedé con un liguero y botas altas de tacón de aguja, a petición de nuestro cliente.
Yo, he de confesar que no podía evitar mirar de reojo aquella descomunal polla, parecía más la polla de un burro que la de un hombre. Me va a destrozar, me raja el coño y como se empeñe en metérmela por el culo, me hace sangrar seguro, pensé yo.
Venga puta ven aquí, quiero que empieces a chuparme la polla, que quiero ver la cara de tu marido carnudo. Y menudo polvo te voy a echar, joder que buena estás……..zorra y seguro que eres mamá y todo.
Yo, me dirigí hacia la cama, me subí en ella y el soltó su rabo de entre sus manos y me lo ofreció, yo lo tomé con mi mano derecha y acerqué mi boca a esa polla enorme, calculando el grosor de semejante capullo. Lamí el capullo con mi lengua, le ensalivé bien, le recorría desde el capullo hasta los huevos, metiéndome estos enteritos en la boca. Roberto gemía, me insultaba a mi y a Jesús.
Que bien la chupa tu mujer, que puta más buena, que cornudo barato eres.
Yo, al verle tan excitado, me apresuré a chuparle el rabo entero, quería que se corriese enseguida y así terminar el servicio cuanto antes. Empecé a introducirme su capullo en la boca con cierta dificultad, el grosor de su polla me obligaba a abrir totalmente mi boca, que casi no bastaba para tragar tan enorme y descomunal polla. Cuando entró en mi boca, empecé a metérmela y a sacarla agarrándola con mi mano, que casi tampoco daba para rodear ese grueso tronco. Roberto gemía, apretaba mi cabeza contra su polla para que me metiese más, acto que en alguna ocasión me provocó alguna arcada. El cliente se sentía feliz, era un señor dominando una mujer y al carnudo de su marido y todo ello por dinero, que simple. Y así lo dijo, como para humillarnos más.
Me obligó a ponerme a cuatro patas encima de el, para así mientras yo le chupaba la polla el tenia al alcance de su boca mi coño. Ya en esta postura el, empezó a lamerme el coño, lo hacía con gran maestría, arrancándome algún gemido de placer que otro.
Ahora quiero que te pongas a cuatro patas que te voy a follar, pero ponte mirando a tu marido así tú y yo veremos su cara.
Así lo hice, me puse a cuatro patas y el se cuadró detrás mía y en cuanto apunto su capullo enorme a mi coño, de un solo golpe me lo clavó, arrancándome un grito de dolor y placer
AHHHHHHH, es enorme, ten cuidado por favor me vas a destrozar el coño, OOHHHH
Eso es lo que pretendo y que te corras como nunca antes te has corrido.
Y agarrándome por la caderas empujaba violentamente su descomunal polla al interior de mi coño, me sentía llena, me sentía que mi coño se rajaba con cada empujón del cabrón del cliente, el al sentir mi dolor y mi placer juntos se reía.
Puta que rico coño tienes, me voy a correr, si me corro, pero prefiero llenarte el culo de polla también y allí me correré.
Roberto, antes échame lubrificante y úntate tu el preservativo también para que entre mejor.
Jajajajajajaja, por supuesto, pero aún así te dolerá…jajajajajaja.
Roberto sacó su pollón de mi coño, me lo dejó dilatado, abierto, y después de darse lubrificante en el condón y en mi culo, lo apuntó de nuevo a la entrada y de un golpe certero y enérgico me la clavó hasta los huevos, mi grito no se hizo esperar
!!!!!!!!!AAAAAAGGGGGGGGG¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Me has hecho daño cabrón, me destrozas, espera no empujes todavía.
Me gusta oirte dolorida, me gusta romperte el culo, así que prieto lo tienes, me encanta destrozarte puta…….SIIIIIIIIII
El siguió con sus movimientos de adentro afuera, lo hacía muy fuerte, me agarraba con saña por las caderas, el gemía, sudaba, gozaba. Yo al rato, he de confesar, que una vez mi culo se hizo a esa polla gorda, empecé a gozar como nunca, me sentía llena, taladrada y sobre todo me sentía muy puta al ver como me miraba Jesús con cara de asombro. Así que para que se corriese enseguida empecé a gritarle y a gemirle a lo bestia, así no había tío que aguantase mucho:
Así cabrón dame rabo, dámelo bien adentro, que rico, me rompes el culo, que placer me das, que macho eres y no el carnudo de mi marido, SIIIIIIII, ME CORRRROOOOO.
Te gusta zorra, me corrrooooo yo también que culo mas rico tienes zorra, SIIIIIIIIIIIIIII, TE LLENO EL CULO PUTA, TOMA MI LECHE, ME CORRRRRRRRROOOOOOOO,
Y diciendo esto último se corrió, se vino a bajo, perdió toda su fuerza y todo el coraje que sacaba para insultarnos.
Pero aún así, nos dijo:
Que bien me he follado a tu mujer, cabrón, otro día os llamaré para follarla y correrme en su boca, esa vez os daré tres mil euros por ese servicio.
Vale, pero llame con tiempo pues estamos teniendo muchos servicios y no le garantizamos nada. Le acerté a decir yo, ya como excusa, no quería volver a verle.
Ana al terminar su relato, se quedó mirando la cara de asombro y de vicio que tenía Andrea, luego me miró a mi y sonrió, yo la dije:
Me acuerdo perfectamente de ese tío, estuve a punto de partirle la cara y de marcharnos, pero con el dinero, por supuesto.
Pues yo me creía que se la ibas a partir de un momento a otro. Dijo Ana.
Andrea, estaba expectante, tomó su copa de vino y se dispuso a beber, momento en el que Ana se acercó por detrás de ella y la agarró las tetas, las estrujó con ganas a la vez que la daba besos en el cuello. Andrea, se dejó hacer y ofreció su boca medio abierta a mi mujercita. Mi mujercita, estaba muy cachonda de recordar esos momentos s de nuestro paso por la profesión más antigua del mundo.
Andrea, quiero lamerte el chochito mientras mi marido te da buena polla, que ganas tengo de sexo contigo. Dijo Ana, con voz queda.
Joder, chicos, que ganas tengo de follar con vosotros, tengo el coño empapado, estoy caliente de verdad, dame polla, que la quiero chupar.
Yo al oír y ver esa situación me acerque a Andrea y con los pantalones ya quitados la puse a la altura de su boca mi polla. Mi polla ya tenía sus 24 centímetros y Andrea con una maestría envidiable, la tomó y dio unos estupendos lametones en mi capullo, logrando arrancarme unos gemidos bajos.
Andrea lamía mi polla y mi mujer Ana, estaba de rodillas entra las piernas abiertas de Andrea lamiéndola el coño. Ana se tocaba, con la mano libre, su coño para darse placer. Yo veía esta situación y notaba como mi polla se endurecía más y más, estos tríos me causaban un morbo enorme.
Chicas, que os parece si nos vamos a la habitación, allí estaremos más cómodos los tres para follar. Las dos asintieron, y de camino a la habitación iban tocándose y jugando con sus lenguas.
Antes de tumbarnos en la cama, nos despojamos de toda ropa los tres, estábamos desnudos y el olor a sexo invadió la estancia. Olor, que sirvió para excitarnos, más aún si cabe.
Andrea se puso a cuatro patas en el borde de la cama y Ana se colocó debajo para poder lamer su coño y que Andrea hiciera lo propio con el coño de Ana. Yo me cuadré, me puse de pie detrás del coño de Andrea y a la orden de esta de FOLLAME la metí toda la polla en su rico, húmedo y cliente coño, ella gimió más, ahora sentía la lengua de Ana en su clítoris y mi polla llenándola el coño. Yo le daba fuertes embestidas, estaba muy excitado, esa mujer me gustaba mucho. De vez en cuándo, sacaba mi polla del coño de
Andrea y se la metía en la boca de mi mujer, lamiéndome muy bien mi polla para de nuevo clavársela a nuestra vecina Andrea en su coñito. Andrea disfrutaba con la lamida de coño que le daba Ana, con la follada que le estaba dando yo, y también disfrutaba chupando el coño a mi mujer, ella era muy bisexual, le gustaba disfrutar del sexo en general sin tabúes.
Pronto y ante tanta excitación, los tres estábamos dispuestos a corrernos, a tener nuestros orgasmos y en la sala se oyó un grito unánime de ME COOOOOOORRRRRRRRROOOOOOOO, SIIIIIIII, QUE RICO.
Grito que soltamos los tres, mientras nuestros jugos, se mezclaban, unos en la boca y otros dentro del sexo.
Al terminar, nos miramos, sonreímos y de nuevo nos dirigimos al salón para seguir charlando y bebiendo buen vino.
Mi mujer Ana y yo, ya no tuvimos necesidad de seguir prostituyéndonos, pues ya habíamos conseguido trabajo, honrado, además del dinero que habíamos ahorrado gracias a vender nuestros cuerpos.
Decir que ahorramos mucho dinero, suficiente para pagar deudas, hipoteca y poder vivir muy bien el resto de nuestra vida con el sueldo de nuestros decorosos trabajos.
COMENTARIOS
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Zonia38 | 10-12-2010 |
| Que ricooooo, que reallllllll. El tel de Ana o de Andrea por fi!!! |
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